Lo que esta en cursiva era el disparador de esta actividad.
Algunos signos de apertura de exclamacion o pregunta faltan porque no los tengo en este teclado 
Por mi parte, no tengo mucho que contar… La actividad consistia en utilizar el disparador como base, y creo que me fui para el lado de quienes han desaparecido de este mundo y ya nos observan desde los cielos, mezclado con alguna que otra duda, o inseguridad del presente. No le puse mucha pila, lo hice el mismo dia que habia que entregarlo asi que… jeje
“Los primeros vientos fuertes vinieron al acabarse el otoño. Siguió una lluvia gorda, incansable. Ennegrecía las piedras y se ensuciaba la cal de las paredes.”
Las tormentas cada oportunidad eran más y más extensas. Qué maravilla! Poder sentarse al lado del hogar a leña, con un buen libro y en compañía de buena música. El repiqueteo de las gotas en las ventanas, as tajantes ráfagas de viento y el intenso aroma a tierra húmeda invadían el living.
Allí estabas tu. Simplemente contemplando las pícaras chispas que bailaban sobre la madera ardiente del hogar. Parecías sumergido en un sueño eterno, con los ojos abiertos y expresión nula en el rostro. Y pensar que me quejaba de tu inexpresividad! Pero como siempre dijiste, aunque tardé en comprender, en ciertos momentos es propicion el silencio, y la tranquilidad.
Y aquí estaba yo. Sentada a la mesa, lápiz y papel en mano, intercalando cuentas, balances y números con aquel libro, novela o cuento que algún día habría de escribir.
De repente, un fuerte relámpago centelleó en el parque, y la casa por un instante se iluminó de blanco brillante. Pero luego se sumió en una oscuridad implacable. Sin electricidad, sólo el calor y la luz del fuego, y sin ti.
Desaparecido de la vida, en un recuerdo viviente de tu presencia aún te mantengo. Incluso tu silencio ya no me molesta, sino tu ausencia.
Qué maravilla! Es época de tormenta, inagotable, inalcanzable, única y mágica. Tu espíritu en mi, tu alma en cada gota, en cada palabra, en el vacío.